El váter holandés

El váter tradicional holandés es muy distinto del váter mediterráneo, como bien saben todos aquellos que me visitaron mientras estaba de Erasmus en La Haya. Mientras aquí optamos más por la evolución del modelo de agujero en el suelo, los holandeses han desarrollado un váter distinto, que yo califico de váter-bandeja. En la imagen y el gráfico adjunto podéis ver a qué me refiero.

Este gráfico es perfecto para explicar la diferencia.

Este modelo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Empezaré por los inconvenientes, que es lo primero que uno nota cuando se va a vivir a Holanda y se encuentra con esto, y que creo que se pueden resumir en dos:

  1. Una vez terminas, estás prácticamente condenado a ver lo que hayas dejado ahí dentro.
  2. Y esto da mucho miedo: si tienes un gran potencial de producción, las posibilidades de rebosamiento son mucho mayores que con el váter tradicional. Con el problema de que tu culo hace de tapa, no sé si me explico.

Así pinta un váter holanes autnéntico y genuino.

Pero tras vivir allí durante un año entero, uno descubre las ventajas de este sistema, que las tiene y si te sobrepones a la primera semana, descubres:

  1. No me preguntéis por qué, pero el váter holandés es más limpio. El uso de la escobilla, que eso sí que es un objeto que da asco, se reduce considerablemente porque la descarga de la cisterna es más eficiente.
  2. No te mojas el culo, porque no salpica cuando haces uso del váter. Este tema ha llevado a grandes debates a la humanidad, y resulta que los holandeses hace tiempo que encontraron la solución.
  3. Médicamente hablando, es un gran avance. La cantidad de información diaria que obtienes sobre tu estado de salud tiene un valor incalculable.
  4. Es muchísimo más práctico que la versión mediterránea si el día anterior te has tragado un anillo de diamantes. La gente siempre habla de si te tragas una moneda, pero en mi opinión mucho tiene que valer la moneda para pensar en estas cosas.

Lo curioso es que, a través de diversas conversaciones, puedo asegurar que la mayor parte de la gente que ha vivido allí echa de menos el váter holandés. También puedo asegurar que la mayor parte de la gente mira antes de tirar de la cadena, por cierto. Si es que no se me puede contar nada.

Publicado por dresde el 18 abril 2010 a las 13:39 exactamente en El calcetín errante: un Erasmus en La Haya, Estudio socioantropológico de la humanidad en general.
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5 Comentarios

  1. Ales "el del turco":

    Y tanto que era extraño, el único váter capaz de hacerte ver cuando deberías empezar a comer más sano revolviendote al mismo tiempo el estomago por ver la materia prima que cualquier humano es capaz de producir. Claro que, más horripilante es que a tu vecino se le olvide tirar de la cadena, eso si que es….

  2. dresde:

    @Ales: hombre, yo es que no compartía y no tengo experiencias de esas. Pero los dos sabemos de alguien que se encontró todas las paredes del cuarto de baño cual si hubiese habido una explosión atómica, jajaaj.

  3. Diego:

    Yo efectivamente echo de menos el váter holandes sobre todo, como bien comentas, porque no te salpicas el culo, que cuando no has probado el váter te da igual, pero una vez que lo pruebas lo echaras de menos siempre que “defeques” con ganas…. eso si, tiene el inconveniente de que el espacio entre el fondo y tu culo es mucho menor, con lo que si “defecas” en cantidad…….jajaja

  4. ktd:

    A ver, después de una ardua labor de investigación, además de descubrir varias docenas de webs, blogs y demás en numerosos idiomas e incluso algún artículo de revista comentando el mismo tema, lo cual da una idea del shock que puede producir el citado invento, he conseguido descubrir la palabra mágica que describe el producto en cuestión en los catálogos holandeses de inodoros por si algún nostálgico decide instalarse uno en casa la próxima vez que remodele el baño (y sí, me he tirado varias horas viendo webs de inodoros en holandés, qué pasa): “vlakspoel”. De hecho, inodoro con bandeja sería “closetpot vlakspoel”, en contraposición con inodoro normal de los de siempre de toda la vida que se llaman “closetpot diepspoel”. Vamos, agujero plano y agujero profundo, en traducción de andar por casa.
    Ah, y he encontrado ofertas muy apañadas de precio, por cosa de 60€, así que igual a alguno por su cumpleaños le cae uno de estos…

  5. dresde:

    @KTD: gracias por esa gran labor documental para ayudar a resolver este tema. Pues cuando me monte mi propio baño lo mismo sí que monto uno de estos. Lo malo es luego explicárselo a las visitas…

Te toca a ti, ¡no seas soso!


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