Nuevas aventuras en la aduana canadiense

7 enero 2012

Pues sí, ya estamos en Toronto dispuestos a disfrutar de unas merecidas vacaciones tan largas como tiempo tarde la burocracia canadiense en tramitar la solicitud de common law partner en la que tanto esfuerzo hemos puesto. La verdad es que después de tanto tiempo preparando el viaje, y contando con que en octubre ya vinimos a ayudar a la novia de mi cacho-carne a montar el apartamento (aunque en este tiempo ha mejorado mucho el aspecto, y hay que agradecerlo), no hay mucho que contar en el apartado de nuestra nueva vida.

Además, el viaje fue bastante bien. Tuvimos incluso suerte con los asientos y nos tocó en una salida de emergencia para tener las piernas bien estiradas (aunque una canadiense listilla intentó que la cambiásemos el sitio porque se le hinchaban los pies… menos mal que mi cacho-carne tiene ahora mismo las rodillas para hacer chopped con ellas y buscarse unas nuevas), y el mayor inconveniente es que la segunda parte del viaje se me hizo tan larga que estoy convencido de que Frankfurt está más cerca de Ulan Bator que de Amsterdam.

Pero si hay algo sobre lo que mi cacho carne puede hablar es de experiencias aduaneras. Primero fue en el aeropuerto de Barajas, cuando la mujer más desagradable de la plantilla de US Airways se negaba a dejarnos subir al avión. Luego la parada en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, cuando una agente de inmigración canadiense no nos quería dejar volver a entrar al país no fuésemos a querer trabajar o estudiar (no debía saber mucho sobre la cultura española…). Y esta vez ha sido en el aeropuerto de Toronto, donde tras ver que el pasaporte de mi cacho-carne tiene más sellos de entrada a Canadá que páginas nos enviaron a la oficina de inmigración para leernos la cartilla.

xai-dresde-detenidos

No sé qué nos ven... (foto cedida a las autoridades por Rache Mifune)

La verdad es que la experiencia no fue ni excesivamente larga ni muy desagradable. El agente de inmigración se limitó a decirnos que, según lo que ven en mi pasaporte y con los archivos que tienen guardados, mi cacho-carne tiene una relación con su novia y recalcó que

I just want you to know we know, and if you try to work or study here we are not going to like it and you don’t want that because we won’t welcome you anymore, so don’t do anything you shouldn’t do.

Como digo, aunque el contenido de su mensaje era claro y poco alentador, esta vez el agente era agradable en el trato y nos deseó suerte cuando le contamos que estábamos con el papeleo del common law partner (eso sí, a su manera de “es muy difícil que te lo den si no eres residente”, debe ser que no se ha leído los formularios tantas veces como nosotros).

Pero la aventura no acaba ahí, porque después de la experiencia de que nos digan que quieren que sepamos que saben lo que todos sabéis fuimos a recoger las maletas y… perdimos la hojita con la declaración de que no llevamos carne, semillas o alcohol como para una boda. Ese papel que rellenas en el avión, que simplemente marcas que no a todo y pones tu nombre, y que te sellan cuando te miran el pasaporte y se quedan cuando ya has recogido tu maleta salvo que tengas pinta sospechosa. Ese papel que os juro que metí en el bolsillo al salir de la oficina de inmigración y que no me di cuenta de que había perdido hasta que tenía a un agente pidiéndomelo.

Pues bien, resulta que si lo pierdes te hacen pasar por donde la gente sospechosa (reconozcamos que plantarse ahí diciendo que has perdido un papel que te acaban de dar es bastante sospechoso), que es donde registran la maleta en búsqueda de delicias que confiscar. Y os aseguro que, mientras esperaba mi turno con dos maletas enormes y una mochila a rebosar, me alegré más de lo que nunca habría imaginado de no llevar jamón, sobrasada o cualquier otra golosina ibérica. Eso sí, cuando llegó mi turno y le expliqué al agente de turno que yo no estaba allí por contrabandista sino por ser tan gilipollas de haber perdido el papel se limitó a volver a hacerme todas las preguntas de inmigración y no abrió ninguna maleta.

Yo no sé si es por lo del calcetín en el bolsillo, alguna cuenta pendiente con el karma o que mi cacho-carne tiene realmente pinta sospechosa, pero parece que la aduana canadiense se entretiene con hacernos pasar por estas cosas. Lo bueno es que al final siempre salimos bien… es lo que tiene ser una buena persona y un mejor calcetín :)

Propósitos para el 2012

29 diciembre 2011

El día 5 de enero de 2012 me subiré al bolsillo de mi cacho carne para irnos a vivir a Canadá. Es la cuarta vez que nos vamos de casa de sus padres, la tercera vez que es al extranjero y también la tercera vez que es para vivir con su novia (siempre con la misma, pero cambiando de país). Y todo en sólo cuatro años, desde que el Karma nos regaló un Erasmus en Holanda que, a la vista está, hemos sabido aprovechar. Sin embargo esta vez es diferente, porque hemos hecho los deberes y sólo nos queda esperar que la lenta rueda de la burocracia gire lo suficiente para que mi cacho-carne tenga permiso de residencia y trabajo en Canadá. Por primera vez desde que nos conocimos estaremos viviendo en un país donde ninguno de los tres tiene fecha de salida, que ya cansa.

Por eso mis propósitos para el 2012 son sencillos: saber aguantar pacientemente hasta que termine el papeleo, no perder todo el tiempo de vacaciones obligadas sino aprovechar para aprender cosas y conocer gente, seguir estudiando francés hasta dominarlo y ser el primer calcetín trilingüe de la historia, cocinar muchos panes (y bollos preñaos), encontrar un buen trabajo en cuanto sea posible y cuidar cada día de la novia de mi cacho-carne.

Por supuesto, también tengo una buena carta para los Reyes Magos, ya que me despertaré en mi nueva vida el mismo 6 de enero. Nada material, que suficiente lucha titánica nos espera para conseguir un hueco en el nuevo apartamento para la ropa y nuestros enseres (algunos de los cuales van de contrabando para que nuestra compañera de piso no los prohíba…), pero sí algunas cosas que tienen un valor incalculable:

  • Un vuelo sin retrasos ni incidencias: que no me roben la maleta con toda mi vida dentro, que no salga el típico agente de aduanas que amenaza con no dejarme entrar al país, etc.
  • Que la burocracia sea lo más rápida posible y no tengamos que vivir mucho tiempo con el stress de estar esperando.
  • Que, cuando la burocracia cumpla, los planetas se alineen para ofrecerme un buen trabajo.
  • Que el euro sea más fuerte que el dólar canadiense mientras tenga que vivir de mis ahorros. Y ya puestos que el euro aguante, que si no viajar por Europa es un peñazo.
  • Salud. No por nada, sino por ahorrarme el papeleo de los seguros médicos y demás.
  • Por supuesto, y aunque yo me vaya, que España salga a flote para que mi familia y amigos tengan la vida un poco más fácil que en los últimos años.
  • Que podamos empezar pronto a organizar visitas de guiris ibéricos a la CN-Tower.
  • Y que no se acabe el mundo este año, que después de haber llegado hasta aquí me jodería bastante no poder disfrutarlo.

No creo que sea mucho pedir, simplemente un poquito de suerte. Los Reyes y el Karma saben que hemos sido francamente buenos, así que espero que sepan recompensar todo lo que hemos trabajado para plantarnos donde estamos y los huevos que hay que echarle para vivir esta aventura.

Como tributo y muestra de buena voluntad, ya habréis notado que le hemos lavado la cara al blog. Esperamos que os guste.

Feliz 2012 a todos :)

¡Que nos roban los puentes!

21 diciembre 2011

Entre las muchas cosas más me preocupan de cara al futuro inmediato de España es el anuncio de que los festivos se moverán para que caigan el lunes, de forma que desaparezcan los puentes. Y eso no mola. Los puentes son una de nuestras señas de identidad igual que la siesta, el jamón, la sangría y la playa. Una de esas cosas que los guiris ven de lejos y critican, y que para las empresas extranjeras es un dolor a la hora de trabajar (dicen que siempre que nos llaman es día festivo).

Pero también es cierto que los guiris que vienen a trabajar se acostumbran rápido al ritmo de “la semana que viene sólo trabajo un día porque el lunes y el miércoles son fiesta, el martes hacemos puente en el colegio y el viernes no tengo clase”, así que tan malo no será. No voy a negar que seguramente sean un lastre para nuestra productividad, pero vosotros no me podréis negar que el verdadero problema de la productividad española es que los sueldos de los curritos son una mierda, y así no hay ni ganas de trabajar ni de nada. Al menos los puentes dan una alegría al personal, y además dan vidilla al sector turismo.

puentes calendario

¡Si es que no puede estar más claro!

En cualquier caso, gracias a esta propuesta muchos iconoclastas y herejes vamos, por primera vez, a ponernos del lado de la Iglesia como única manera de salvar los puentes. Grave será que nos pasen el día de la Constitución a un lunes, pero estamos acostumbrados a que se zumben la Carta Magna cuando les viene en gana. Pero, ¿cómo convencerá Mariano Rajoy a Monseñor Rouco Varela de que mueva el Jueves Santo a lunes? ¿Cómo reinterpretarán las sagradas escrituras para decirnos que Jesús no nació el 25 de diciembre sino el lunes más cercano?

Además, esta medida tendrá nefastas consecuencias para los niños. No me refiero a cuatro días más de clase al año, sino a que los Reyes Magos les tocará siempre repartir regalos estando de lunes, con la resaca del fin de semana, y eso aumentará directamente la cantidad de carbón que recibirán los más pequeños. Y Papá Noél, que no deja de ser un guiri que viene a España por las gambas y la seguridad social, la montaría gorda porque su convenio laboral es un acuerdo con Europa y es intocable.

Por último, la medida también alimentará las protestas del #15M y los indignados, que no tardarán en ocupar las plazas que haga falta para que Año Nuevo no caiga en lunes sino en viernes y así se pueda empalmar la barra libre de Nochevieja con el botellón del primer fin de semana del año.

En resumen, una medida impopular donde las haya. Así que si eres diputado español y estás leyendo esto espero que no sea en horas de trabajo ni a través del iPhone con tarifa sin límites que te estamos pagando entre todos, pero puedes empezar a devolvernos el favor defendiendo nuestros queridos puentes en el Parlamento.